Pingüinos y conservación: La historia detrás del premio Indianápolis y el trabajo de Pablo Borboroglu



Pablo García Borboroglu, galardonado con el premio “Indianápolis Prize”, considerado como el “Premio Nobel de la Conservación Ambiental”, fue entrevistado por el periodista Marcelo Romero para el programa “Semana Sur” que se emite los sábados en El Caletense Radio. 



Desde la Península Valdés, donde se encontraba, Borboroglu expresó que el Indianápolis Prize tiene “una gran relevancia” y “legitima la búsqueda y el trabajo” que lleva realizando durante 34 años con los pingüinos. 

Además, afirmó que este reconocimiento “abre puertas políticas que permiten mejorar diversas cuestiones relacionadas con la conservación en Argentina y a nivel mundial”. 

Borboroglu no solo es investigador del CONICET en el Centro Nacional Patagónico, sino que también es parte de una organización global llamada Penguin Society, dedicada a proteger las 18 especies de pingüinos en el mundo, presentes en la Antártida, Sudamérica, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Recomendó todos los avances sobre el tema en la página web https://www.globalpenguinsociety.org/



En su labor científica, Borboroglu y su equipo desarrollan proyectos de ciencia y protección del hábitat, conservando alrededor de 13 millones de hectáreas de hábitats marinos y terrestres para los pingüinos. 

Además, han implementado un programa educativo que permite a los niños conocer de cerca a estas aves en los países mencionados. Asimismo, colaboran con plataformas como Natgeo y Disney para difundir su mensaje de conservación.


Durante la entrevista, Borboroglu compartió su experiencia personal, mencionando que desde que llegó a Chubut a los 19 años, se ha dedicado a trabajar con los pingüinos. Fue testigo de la muerte de miles de estos animales debido a derrames de petróleo, especialmente en el año 1991, “cuando 17,000 pingüinos perdieron la vida en apenas dos meses”. Estos sucesos lo motivaron a estudiar biología en la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco y posteriormente realizar un doctorado, “siempre interesado en la conservación de los océanos y su impacto en el ecosistema”.


Borboroglu resaltó que la presencia de los pingüinos “tiene un rol central en los ecosistemas marinos donde habitan”. Su existencia “no solo alimenta a otras especies, sino que también influye en la distribución de las mismas”, dijo. Además, “la reproducción de los pingüinos en tierra aporta nutrientes valiosos al continente. Su importancia va más allá de su valor intrínseco como especie, ya que el ecoturismo generado en torno a ellos contribuye a la economía local en diferentes regiones del mundo”, añadió el especialista.


El periodista Marcelo Romero planteó la cuestión de los desafíos y riesgos que enfrentan los conservacionistas y ambientalistas, quienes a veces incluso arriesgan su vida. Borboroglu coincidió con la importancia de este tema y mencionó que su labor implica trabajar con diversos actores, desde la pesca hasta la industria petrolera, así como promover la creación de leyes a nivel internacional. 

Destacó la colaboración con propietarios de tierras y el apoyo de comunidades locales para lograr la conservación efectiva de los pingüinos. Reconoció que aún hay desafíos por enfrentar, como la contaminación marina, el cambio climático y la sobreexplotación de recursos, pero se mostró optimista y comprometido “en seguir trabajando para proteger a estas especies y sus hábitats”.


En cuanto al premio Indianápolis, Borboroglu expresó su gratitud y humildad al recibirlo, reconociendo que es un reconocimiento no solo a su labor personal, sino también a todos aquellos que están involucrados en la conservación de los pingüinos. Subrayó la importancia de visibilizar y sensibilizar sobre la protección de estas aves, ya que son indicadores del estado de salud de los océanos y de la biodiversidad en general.


Enfatizó la necesidad de promover una mayor conciencia ambiental y la participación de todos en la conservación de la naturaleza. Destacó que todos podemos hacer pequeñas acciones en nuestra vida diaria para contribuir a un cambio positivo, desde reducir el consumo de plástico hasta apoyar iniciativas y organizaciones dedicadas a la protección del medio ambiente.


Borboroglu destacó que, en ocasiones, se tiende a creer que la divulgación científica basada en datos y hechos es suficiente para generar un cambio en la conducta de las personas. Sin embargo, señaló que “la verdadera transformación ocurre cuando se logra conectar emocionalmente con el público”.


Para lograr este impacto emocional, Borboroglu enfatizó la necesidad de transmitir no solo los resultados científicos, sino también las emociones que suscitan en él y en su equipo. Destacó la importancia de compartir historias inspiradoras que muestren la valentía y la lucha de los pingüinos por sobrevivir en un entorno cada vez más amenazado.


El conservacionista mencionó que una de las estrategias efectivas es mostrar imágenes conmovedoras, como el gesto de un pingüino mirando directamente a la cámara. Además, hizo hincapié en que los esfuerzos de conservación deben resaltar el papel fundamental de los pingüinos en el equilibrio ecológico de los ecosistemas marinos y en la generación de ingresos y empleo a través del ecoturismo.


Borboroglu también compartió ejemplos concretos de los desafíos que enfrenta la conservación de los pingüinos en Argentina, como la falta de leyes específicas que protejan su hábitat y sancionen los delitos ambientales. Instó a los gobiernos y a la sociedad en su conjunto a tomar conciencia y a actuar en pro de la protección de estas especies vulnerables.


En cuanto a la empatía, Borboroglu resaltó que el primer paso para promoverla es generar un vínculo emocional con la naturaleza y comprender que somos parte de un todo interconectado. Subrayó que cada acción individual, desde evitar el uso de plásticos hasta apoyar proyectos de conservación, puede marcar la diferencia.


La página web de la Penguin Society ofrece a los usuarios una oportunidad única de realizar un seguimiento en tiempo real de los recorridos de los pingüinos. Mediante un innovador sistema de rastreo por GPS, los interesados pueden acceder a información actualizada sobre las rutas migratorias de estas fascinantes aves marinas.

Comentarios